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Electroestimuladores musculares

La electroestimulación consiste en entrenar los músculos mediante impulsos eléctricos transmitidos por electrodos. Los electroestimuladores lo que hacen es sustituir los impulsos nerviosos del cerebro por impulsos eléctricos, de manera que el músculo se contrae pero, en este caso, es el electroestimulador el que envía los impulsos a los músculos para trabajarlos y tonificarlos. Son de gran ayuda como complemento a tu rutina de entrenamiento, ya que utilizando esta técnica se trabajan muchas más fibras de un mismo músculo que en el ejercicio normal, pero si el único esfuerzo que piensas hacer para ponerte en forma es ponerte un electroestimulador mientras te sientas en el sofá a comer un helado… ¡vas por mal camino! Debe utilizarse como apoyo al deporte para conseguir grandes resultados. Hay diferentes modelos que se diferencian sobretodo por la zona que trabajan (vientre, brazos o glúteos) o por el tipo de programas.

ELECTROESTIMULADOR MUSCULAR ITHROUGH CON USB RECARGABLE PARA ABDOMINALES, BRAZOS, PIERNAS Y GLUTEOS, ALMOHADILLAS DE GEL 16PCS.
ELECTROESTIMULADOR MUSCULAR HOPOSO PARA ABDOMINALES, BRAZOS, PIERNAS Y GLUTEOS.
ELECTROESTIMULADOR MUSCULAR FAYLEER PARA ABDOMINALES, BRAZOS Y PIERNAS, 6 MODOS Y 10 NIVELES DE INTENSIDAD.

¿Por qué comprar un electroestimulador muscular?

La electroestimulación es una técnica que consiste en estimular las fibras nerviosas mediante impulsos eléctricos. A nivel voluntario, la orden de efectuar un esfuerzo muscular procede del cerebro, el cual envía una orden a las fibras nerviosas en forma de señal eléctrica. Dicha señal es transmitida a las fibras musculares que se contraen. El principio de la electroestimulación reproduce fielmente el mecanismo desencadenado durante una contracción voluntaria. El electroestimulador envía un impulso eléctrico a las fibras nerviosas, el cual provoca la excitación de las mismas. Dicha excitación se transfiere a las fibras musculares, las cuales efectúan entonces una respuesta mecánica elemental que viene a ser la contracción muscular. Dicha respuesta muscular es absolutamente idéntica al esfuerzo muscular ordenado por el cerebro, ya que el músculo no es capaz de distinguir si la orden proviene de nuestro cerebro o del electroestimulador.

El principal beneficio que nos aporta es reducir el tiempo de los entrenamientos. También consiguen un aumento en la fuerza del grupo muscular que nos interesa y un desarrollo de la masa muscular. Ambas cosas son posibles puesto que podemos trabajar en frecuencias elevadas, permitiendo que el músculo se someta a una sobreestimulación, ya que elevando la intensidad conseguimos que más fibras se impliquen en el trabajo requerido.

Este tipo de entrenamientos nos permite trabajar sin apenas una sensación de cansancio físico, por lo que conforme avancen las sesiones nos daremos cuenta de que podemos aguantar más y más la intensidad sin experimentar molestia o sensación de cansancio, con lo cual se va a producir una adaptación al esfuerzo y ningún problema de cara a la recuperación del mismo.

Otro beneficio es que favorece la capilarización y la vascularización. Está demostrado que al estimular un músculo con bajas frecuencias obtenemos una elevación del riego sanguíneo local muy intensa y, a parte, un aumento de la capilarización local. También reduce el riesgo de sufrir una lesión ósea, legamentosa y tendinosa, ya que el músculo es un tejido capaz de ser sometido a sobrecargas extraordinarias mantenidas en el tiempo, y al que es muy difícil lesionar, debido a que su capacidad de adaptación es superior a la de los huesos y tendones. Todo esto quiere decir que en un entrenamiento dedicado a la musculatura, los ligamentos, las articulaciones y los tendones no van a estar sometidos a sobrecargas adicionales como pueden ser los impactos o cambios de dirección. Gracias a ello vamos a mejorar la fuerza y la resistencia sin que nuestra estructura articular sufra ningún daño.

Electroterapia

Actualmente las corrientes más utilizadas en masaje son las excitomotoras, al ser aplicadas sobre el cuerpo generan un impulso nervioso provocando la contracción muscular. Son corrientes de baja frecuencia y también se las conoce como gimnasia pasiva. Potencian la fuerza muscular, recuperan la flacidez y atonía muscular y están indicadas en procesos dolorosos musculares o nerviosos, ya que la corriente de baja frecuencia tiene un efecto analgésico o antiálgico (dolores articulares, mialgias, neuritis, etc). También es eficaz en alteraciones circulatorias como deficiencias circulatorias del sistema venoso, edemas, estasis circulatorio, etcétera.